Skip to content
Portada » Blog » Los Reyes Magos: ¿crees en la magia?

Los Reyes Magos: ¿crees en la magia?

¿Cómo no voy a creer en la magia teniendo dos niños pequeños?
Mi hija Ginevra, de 5 años, y el pequeño Joan, de tan solo 1, son la prueba diaria de que la magia existe.
Claro que creo en la magia, y todo es gracias a ellos.

Con el paso de los años, seguramente fui dejando de creer en ella. La vida acelerada que llevamos y la sociedad en la que vivimos nos empujan a olvidarla. Sin embargo, mis hijos me recuerdan cada día que la magia sigue ahí. Que, si crees de verdad, puedes descubrir un nuevo mundo donde todo es posible: un mundo en el que creer en uno mismo y en las personas que amas lo cambia todo.

Por eso, este año, en la noche de Reyes, me dejé llevar por completo. Me contagié de las emociones de mis pequeños, especialmente de las de Ginevra, que es quien hoy vive cada momento con más intensidad.

Preparamos una tarta y cenamos todos juntos en familia. La tarta era para los Reyes Magos, para que cuando vinieran a dejarnos los regalos pudieran comer algo y tomar algo calentito, porque en Rovereto hace mucho frío.
La cena, como no podía ser de otra manera, la eligió Ginevra: spaghetti de soja, que tanto le gustan.

Cenamos juntos y lo dejamos todo preparado antes de irnos a la cama. Nos aseguramos de que cada Rey tuviera su trocito de tarta y su vasito de leche. Dejamos el árbol de Navidad encendido, las luces de las ventanas abiertas… y, por supuesto, la ventana un poco abierta para que pudieran entrar.

A la mañana siguiente, temprano, nos levantamos y, por arte de magia, allí estaban los regalos.
Y sí, los Reyes se habían comido y bebido todo lo que les dejamos.

Estos Reyes sí que hicieron magia.
Me trajeron lo que verdaderamente necesitaba.

Seguramente me han observado y analizado bien durante este 2025 y han decidido traerme los regalos perfectos para hacer del 2026 un año especial.

Asombrado, vi tres paquetes con mi nombre: “Papà Nan”.

🟢 Unas zapatillas nuevas

El camino recorrido en 2025 no ha sido nada fácil.
¿Os imagináis vivir lejos de la familia y alojaros en un hotel donde un día, de repente, se cae el techo del pasillo por las humedades? Yo sí.
¿Os imagináis que, al salir de la ducha, las toallas se rompan porque están podridas? ¿O que solo se pueda abrir media ventana de tres en toda la habitación? A mí también me ha tocado vivirlo.
¿Y comer cada día en un bar a oscuras porque no había luz? También.

Y esto no es lo más grave, solo son pequeñas situaciones a las que tuve que adaptarme para poder trabajar.

A pesar de todo, no falté ni un solo día a mi puesto de trabajo. Intenté dar siempre lo mejor de mí para alcanzar los objetivos deportivos y estos se lograron. Muchas veces prioricé lo profesional por encima de lo personal, y eso ha sido un gran aprendizaje.

Seguramente los Reyes son conscientes del camino recorrido y por eso me trajeron unas zapatillas nuevas: para recordarme que toca seguir caminando, seguir recorriendo este maravilloso camino hacia las metas y los objetivos que me proponga.
Aceptando que habrá dificultades y adversidades, pero entendiendo que son parte del proceso, que nos transforman, nos mejoran y nos acercan a nuestra mejor versión, siempre desde los valores que nos hacen diferentes.

📚 Unos libros

Libros que seguro me permitirán viajar hacia mi interior y reencontrarme conmigo mismo. Porque lo verdadero nace y emerge del corazón.

Seguramente los Reyes han visto que necesito ese viaje interior. El camino desgasta, y ahora necesito oxigenarme, analizar, pensar y reflexionar. Construir el mejor futuro personal y profesional. Recuperar mi sonrisa, mi carácter alegre y extrovertido, y avanzar hacia un nuevo yo, con paz interior.
No solo para lograr mis objetivos, sino también para ayudar a los demás a ser más felices y a alcanzar los suyos.

🏋️‍♂️ Unas pesas

Para recordarme que el esfuerzo forma parte del camino y del proceso.
El esfuerzo es parte de mi esencia. Nadie me ha regalado nada. Todo lo que he conseguido ha sido por mérito propio. Muchas veces me han quitado más de lo que me han dado, pero nunca me he rendido.

Agradezco a los Reyes Magos que me lo hayan recordado. Prometo esforzarme al máximo, porque soy consciente de que lo mejor aún está por llegar. Las cosas importantes requieren sacrificio, y por eso siempre digo que la disciplina es sinónimo de libertad, porque te permite vivir la vida que realmente quieres.

Gracias, Reyes Magos.
No solo por los regalos, sino por recordarme quién soy y qué necesito para hacer del 2026 un año verdaderamente mágico.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *